viernes, 6 de abril de 2018

BUDA HABITA EN LA ILUSIÓN

Han pasado decenas de años o solo un instante?
El tiempo también habita en la ilusión!
Ha pasado realmente algo?
La realidad también habita en la ilusión!
Este instante también es una ilusión!
La práctica es una ilusión. Y a veces hasta se viste con ropajes de organización.

Ah! Querido amigo de la práctica, tu compasiva dedicación, tus palabras para señalar al dedo que señala.
Tu comprensión y tu incomprensión.
Tus silencios y tu búsqueda que nada busca.
Todo, todo querido amigo nos comunica íntimamente una profundidad sencilla, inabarcable e inasible: El Dharma de Buda, el Orden Cósmico!

Si creemos comprender algo, es la misma y maravillosa ilusión que si creemos no comprender nada.
La práctica de Zazen es una brecha en el tapiz de la ilusoria consciencia.
Que ilusión más “Fantástica “.

Hay una profundidad infinita más allá del origen de las cosas.
Más allá del Buda y el Demonio.
Más allá del Infierno y el Paraíso.
Más allá de todos los Despertares.
Más allá de la espalda recta, el mentón recogido, la nuca estirada...

Querido amigo de la práctica amable y compasiva, ojalá puedas verte de verdad en el espejo del sueño de tus otros.
Hay una vía amable que se revela en la práctica, más allá del rigor de cualquier verdad, que tiende la mano cálida a la condición humana.
Querido amigo de la práctica, Buda habita en lo cotidiano, en lo erróneo y en lo acertado.
Buda habita en la ilusión de ti mismo y tus otros.
Querido amigo de la práctica, no hay nada extraordinario en el Dharma de Buda, en el Orden Cósmico.

Querido Buda de la práctica...: GASSHO!

jueves, 26 de enero de 2017

DEJA QUE SE PARE

La práctica de zazen no tiene nada que ver con reconfortar, no tiene nada que ver con ayudar al ego a sentirse reconfortado y a salvo.
La verdad es que tú no eres, así que es una verdadera mentira tratar de reconfortar a un impostor, tú.
Confortar, estabilizar o reforzar el sentido del yo individual , o del yo social , o del yo cultural , o de cualquier otro yo qué se vaya descubriendo, incluso del yo espiritual..., solo conduce a la prolongación del sufrimiento, a la continuación del sueño en el sueño.

En la práctica de zazen el yo debe verse siempre frustrado en sus pretensiones, en sus búsquedas.Debe salir siempre con las manos vacías, porque él no es.
Su reino es ficticio, es una mentira que te puede encarcelar.
Y sin embargo, no vale con que lo creas así, no vale con que lo pienses así, ni siquiera vale con que lo entiendas  o lo sientas así.
Ha de realizarse, pero no podrás realizarlo tú.
¡Ha de ocurrir!
¿Por que ocurre?
¿Cuando ocurre?
¡No hay relación causa-efecto!
No lo vas a conseguir tú nunca, por muchos zazenes que hagas, ni por muchas ceremonias , o meditaciones, o técnicas que practiques , o ruegos que eleves.

Pero se puede estar disponible, íntimamente disponible. ¡Y entonces puede que ocurra!
Para ello hay que parar.Parar de hablar y hablar. Y de pensar y de elucubrar y de inventar y teorizar y de creer y no creer y de decir lo que es y lo que no es. Y de decir lo que eres y lo que no eres y de sobar conceptos y sentimientos y percepciones y dejar de sustituir la vida por explicaciones y más explicaciones sobre el Universo, sobre la Existencia, sobre el Amor, sobre Dios, sobre...Todo.

Todo eso no es más que tú y tú y tú...y más tú!
Una ilusión, un invento, otro sueño más!
Abandónalo ya!
Aquietate, silenciarte, no dejes más huellas, no hagas más seguidores.
Puede que entonces se de el increíble don de caer en la cuenta de verdad, de que lo que piensas, lo que dices, lo que sabes, lo que explicas o lo que predicas, no es más que una opinión tuya, puro condicionamiento de tú...vicisitudes de tu sueño.

Deja, por favor, que todo eso pare.Deja de alimentarlo, de sostenerlo.
Simplemente para y...puede que ocurra y entonces... Todo está bien. Totalmente.

Ten confianza, estate disponible. Íntimamente disponible.
Permite que ocurra!
Para!

jueves, 11 de agosto de 2016

VANA SEGURIDAD

Soñe que era una mariposa que revoloteaba alegremente por el cielo.


No sabia que era CHUANG TSE.

De repente desperté, era CHUANG TSE y me asombré de serlo.

.
Ya no me era posible saber si era CHUANG TSE que soñaba ser una mariposa, o erauna MARIPOSA que soñaba ser chuang tse

martes, 9 de agosto de 2016

ATARDECERES DE VERANO

Somos arrastrados como nubes a traves de nacimientos y muertes.
El camino de la ignorancia y el camino de la iluminación lo recorremos soñando...

Aquí y ahora solo la algarabia de los vencejos que gritan el caluroso atardecer del verano en los cielos de Sevilla.

lunes, 8 de agosto de 2016


SOLO ES POSIBLE VIVIR EN EL DHARMA
  
 Desde lo humano, un infinito numero de procesos rigen la vida cósmica. A esto, acogiendo la palabra desde su raíz sanscrita y desde su uso en las culturas espirituales de Oriente, podemos denominarlo DHARMA.

Pero la riqueza de significados enlazados a las experiencias a las que se asocia en un determinado ámbito cultural o en su expansión o mestizaje con otros, tambien ha servido para que con la palabra DHARMA, se designe a "La enseñanza del Buda" o a "Todas las Existencias" o a "Todas las Verdades" o a "La Verdad Cösmica".

¿Creía álguien pues, que el Dharma eran discursos filosóficos, enseñanzas, sutras, doctrinas , preceptos?.
El DHARMA es la Ley del Universo.
El DHARMA son los rios, las galaxias, las montañas, los arboles, los animales, todos los seres, las semillas, las plantas, el Sol, la Tierra, las palabras, las emociones, las ideas,...etc.

Y proteger el DHARMA hoy, aquí y ahora es desvelar la película de quienes quieren hacer del DHARMA, de la Realidad Humana, de los Seres y su existencia el instrumento de su loco poder. 

viernes, 29 de julio de 2016

APUNTANDO Y MOVIENDO EL SUELO

EL GRAN...

El gran Camino no conduce a ninguna parte
Ni ocupa ningún lugar. Si afirmas que esto es ilusión
Y aquello, conocimiento, te equivocarás.
Incluso si expones teorías sobre la "existencia",
La "no existencia",
Incluso si hablas sobre el "Camino del Medio",
Puedes despistarte.
Manten tus maravillosas experiencias para ti mismo,
Si parloteas sobre el conocimiento
Tus palabras quedarán hechas pedazos.

*RYOKAN (1758-1831) Monje Zen

LA LUNA REFLEJADA




En una ocasión conocí a una persona que al hilo de una conversación intranscendente, sobre la necesidad de llevar una tarjeta de crédito para salir al “extranjero”, me comentó que ¡conocía toda Europa! Pues todos los años cogía una semana de vacaciones y durante esos seis o siete días visitaba el país de turno; claro previamente leía una completa guía turística del país que iba a visitar. <<>>.
¡Bueno, pensé: Realmente esta persona cree que conoce toda Europa!
La mayoría de nosotros sabemos algo de nosotros mismos..., muy poco de nuestros vecinos..., casi nada de nuestro barrio o ciudad... y así podríamos seguir por la escalera de “nuestro mundo”. Sin embargo conocemos muchos datos sobre muchas cosas: ... sobre las Cuevas de Altamira, sobre los Bosquimanos, sobre la ciudad de San Francisco o sobre nuestro Sistema Solar, por ejemplo.
¿Hemos caído en la cuenta de que a un gran número de personas les gustan los grandes documentales sobre la Naturaleza?
¡Esas magníficas imágenes sobre las selvas tropicales, sobre la Antártida, sobre la grandiosidad de la vida en los océanos, la belleza de la vida animal que, todavía, se desenvuelve en su propio entorno inalterado por la mano del “hombre” o sobre las grandes cordilleras de la tierra y los pueblos que viven en su entorno y la pureza de las manifestaciones climatológicas en esos lugares!
Estas mismas personas, no vivirían en esos lugares, ni en la mayoría de otros que “conocen”... de la misma forma que esta persona que dice “conocer” Europa, ¡Ni dos minutos!; Salvo en un autobús turístico y perfectamente separadas de esos medios y lugares que...”conocen” y de los que, por supuesto, tienen muchos datos.
Como haya un poco de fango en el sitio por el que se transita, o no se tenga la “sensación” de control sobre la naturaleza o lugar y una cierta perspectiva sobre el horizonte de sucesos que creemos nos van a ocurrir de una forma cierta y prevista, entonces se corre una densa cortina que nos separa del “entorno vital” en su mas amplía acepción, volvemos al autobús turístico y nos volvemos a enchufar a los documentales, a las películas, etc.,... y pensamos: Que bonito y que bien se ve todo esto.
Mejor mirar el reflejo que abrirnos a la vida, porque puede aflorar la consciencia de una realidad grandiosa,...¡ Pero más allá de nuestra voluntad y control!
Muchos de nosotros, en algunas ocasiones, habremos estado leyendo algún que otro libro, de contenido más o menos transcendente, o sobre temas “religiosos” o “espirituales”, en un parque, en una playa casi solitaria, o en un entorno natural con el que se había establecido un... “estar a gusto”con el lugar y el momento.

Si reflexionamos sobre ello o si caemos en la cuenta, la próxima vez que se den tales circunstancias procuremos cerrar el libro, o bajar a la tierra desde la elucubración que nos tuviera enganchados y conectar con la consciencia del momento, abrir todos los canales de percepción, dejar los conocimientos, los datos, los recuerdos, las preocupaciones y las proyecciones a un lado y simplemente soltar amarras. Quizá comprobemos, que a la postre, el libro o la nube en la que estabamos no es más que otra pantalla, otro tipo de documental, un reflejo más.
La realidad en todas sus dimensiones, se muestra según las actitudes de cada cual. El “libro”, solo es una información con un determinado grado de conocimiento de “una realidad”. Es en todo caso una experiencia de segunda mano.
La verdadera experiencia, si somos capaces de soltar amarras, será de una realidad tan amplia como determine nuestra propia actitud, y será de primera y única mano, y puede que surjan momentos de claridad y amplitud de consciencia hasta ese momento no vividos.
No por ello quiero decir que leer ese mismo libro en ese mismo lugar, no sea también una puerta inspiradora. Pero probemos.
Podríamos poner muchos más ejemplos de cómo el 90% o más de “nuestro tiempo”. No estamos en lo que estamos. Nuestro nivel de consciencia ni es amplio ni está alerta.
Los conductos a través de los cuales puede aflorar esa amplitud, están ocupados a reventar, nuestra cabeza, nuestro ego, en un alarde de control y dominio de la situación, del personaje y del actor, va soltando miles y miles de “pájaros” que nos mantienen permanentemente distraídos en el placer o en el sufrimiento, pero pegados a la pantalla, manteniendo un leve hilito de consciencia de estar "viviendo", << “un reflejo”>>.
No estamos en comunión, no somos la Vida consciente de la Vida.
Cuando leamos, nos informemos o veamos a través del t.v., el cine, los libros, la prensa o el ordenador, seamos conscientes de que en el mejor de los casos, nuestra relación con el contenido es de segunda mano, cuando no de octava o centésima. Y aunque puedan servirnos de guía o perdernos totalmente, el camino lo anda cada cual, ... ¡pero lo tiene que andar!
Ahora que es invierno y aunque en Internet, se pueden encontrar toda clase de grandiosas imágenes del cosmos o de la naturaleza, os propongo experimentar sencillamente, en una de esas noches sin luna alejados de la ciudad, en el campo, dedicar unos minutos a mirar a simple vista la grandeza del cielo nocturno, dejando abiertos “todos” vuestros sentidos de percepción y desconectando la memoria del disco duro de vuestra cabeza.
Podréis “sentir” como asoma y os absorbe la consciencia una, en esa multitud de estrellas arracimadas o dispersas que agujerean la oscuridad del cielo, inseparables del sonido especial de las noches , de los aromas de la naturaleza y del latir de la propia respiración que se diluye en la respiración de la Vida toda. Se difuminan todos nuestros limites corporales, o no, en una sensación única de pertenencia y unidad.
Esta misma amplitud de consciencia la podemos experimentar cuando en un paseo por el campo o cuidando un jardín o unas macetas, o ante cualquier fenómeno o percepción, quitamos los filtros y recuperamos esa conexión profunda que nunca hemos perdido, pero si olvidado, con la madre Tierra, con la Vida, con la “Existencia”.
Y también, aunque quizá sea más difícil porque tenemos muchos miedos y barreras, al establecer un contacto sincero, verdadero, limpio y directo con esas otras personas que son “nuestros otros”, y no precisamente mediante el pago de alguna cantidad de dinero a modo de cuota a alguna O.N.G. o Institución de Caridad o Ayuda, que también esta bien, pero que no es a eso a lo que me refiero, sino a dejarles directamente un hueco, un espacio real participativo y de contacto en nuestras vidas. Probar la humanidad que es y no solo sus reflejos.
No nos dejemos atrapar por teorías y argumentos”:REFLEJOS”.
Probemos por nosotros mismos, la sabiduría, que no es información, ni memoria ni habilidad mental y que solo asomará a través de la experiencia y la práctica, que es uno mismo en acción consciente. Acción que a veces es hacer y otras veces no hacer, pero siempre acción.
Todos los fenómenos, visibles o invisibles, son meditación en acción y lo que parcelamos como nuestra vida cotidiana, no es más que una parte infinitesimal, pero parte esencial de...”Eso”.
Incluso en las grandes tempestades de la vida, inmensas olas en un rompiente pavoroso...
“La luna reflejada
En la mente clara
Aun las olas rompiéndose
Reflejan su luz”
¡CONFIANZA EN LA CONSCIENCIA CÓSMICA!

miércoles, 24 de octubre de 2012

SILENCIO


Silencio,
Sólo silencio.
Sin relato personal alguno.
En cada momento, dormido o despierto,
En esta ermita cubierta de paja
Es hora de dejar tambien este traje de uno mismo.

jueves, 11 de octubre de 2012

GOZO





¡Esa plenitud que a veces llamamos VIDA, otras CONCIENCIA, otras DIOS  y en otras ocasiones buscamos alguna palabra inabarcable para designar lo que no puede expresarse!

Todo lo inunda. Nada queda fuera, pero tampoco hay dentro.

Cuando la vida siente la VIDA, el gozo es el éxtasis de la vida.
Es un sentimiento sin fronteras.

Si ponemos atención,  un poco de atención, nos daremos cuenta que en muchos momentos “algo” entra en nuestra conciencia personal que ésta no sabe clasificar, que no encaja en nuestro esquema mental y entonces le damos de lado y le cerramos la puerta.
Una inquietud innecesaria, una inútil pérdida de tiempo, decimos.

Sin embargo hay cosas que hasta al corazón se le escapan y que los ojos de un Buda no comentan.
¿Cómo no van a estar alejadas de nuestra comprensión?

Esa plenitud, esa corriente, ese viento, no tiene dirección, ni nombre. No nace en ningún lugar. No distingue entre las hojas de los árboles, aunque cada uno entone una melodía distinta. Sea en MI  o en FA, las acaricia por igual. Y así cantan los océanos y los mares, los ríos y los lagos, las montañas y los valles, las estrellas y  planetas y todas las criaturas.

Es el viento puro de la Creación.
Es una cuestión muy antigua.  ¿Qué es lo que se mueve el viento o las hojas? ¿Se agitan los mares o se mueven las olas?
Si dices que lo que se mueve es la conciencia, es que aún quieres dominar el viento y los mares.
Y tal vez sea porque el mundo es muy joven y que muchas cosas carecen de nombre todavía.

Es por eso que te digo: ¿cómo incorporar el gozo a tu vida?
¡Vive la VIDA de primera mano! Fresco y nuevo a cada instante.
¡No te dejes engañar por nada ni por nadie! y escucha, pero no en demasía.
Tu melodía es única aunque el viento sea el mismo.

GYOJI

jueves, 4 de octubre de 2012

ACLARAR EL "yo"

              

Esta es una cuestión primordial: ¡ Aclarar el “yo”!
Sin esto, todo lo demás no son más que mentiras, aunque  las puedan creer todos los seres del Universo.

Desde este “yo”, desde esta conciencia personal, ¡Cuánto anhelo por comprender! Pero cuando se cree comprender algo, en verdad, solo acabamos de estancar un poco de agua del inconmensurable río de la existencia, y acabará oliendo mal.

La Existencia es un “Misterio” y no necesita explicación ni comprensión. Es ajena a esas expectativas del ego, aunque sean las de un ego sutil y espiritual.
En este “Misterio” están todas las dimensiones en las que los seres, conscientes o inconscientemente, estructuran la realidad que crean y perciben desde la egóica identidad.
Iluminar toda identificación es un buen comienzo para aclarar el “yo”, pues solemos identificarnos y encerrarnos en los limites de... mi cuerpo, mis pensamientos, con mis ideas, con mis emociones, con mis pensamientos, con mis sentimientos, con mis circunstancias, con mi mente, con mi corazón,...con mi país, con mi raza, con mi cultura, con mi historia, con mi planeta, con una partícula o con una galaxia, etc. La identificación es apego y alimento para el “yo”.
Solo hay una forma de traspasar e iluminar el “Misterio” y es ¡VIVIR! Y vivir es un verbo que solo se realiza y se conjuga en un tiempo: el gerundio; es decir: ¡viviendo!. Por eso es tan difícil, incluso para aquellos que llevan “practicando” muchas vidas. Quieren realizarlo y conjugarlo en tiempos imposibles.
Vivir es el misterio mismo, es esa “corriente” que acoge a todas las formas y fenómenos en su seno,  es ellos mismos y la vacuidad desde la que surgen. Y solo viviendo es posible la  liberación de uno mismo, el mayor embaucador. Es por eso  que todo cuanto se diga al respecto, por muy bien intencionado que sea, no es más que echar polvo en el espejo, crear nubes en el inmenso cielo azul.

Sin embargo hay que “apuntar” viviendo, porque aquí y ahora muchos seres humanos sienten hurtada la historia de su existencia en este mundo de las formas, de átomos y planetas, estrellas y galaxias, de emociones y pensamientos. El conocimiento de su conexión con la Vida toda, en el Universo en el que están, se percibe manipulado; no satisface.
Y saltan al escenario cuestiones que van dinamitando ese mundo en el que se sienten encerrados y en el que ahora, una ciencia endiosada y absolutista y la espiritualidad de consumo, nos llenan de conceptos abstractos. Y en el que las socializadas o integristas religiones aportan sus estrechos cauces y dogmas intocables y alienantes. Es el caldo de cultivo perfecto para nuevas doctrinas y desvaríos difíciles de tragar,  pero que sin embargo tienen legiones de crédulos entregados, pues ofrecen un consuelo a la angustia y ansiedad de muchos seres humanos, abriendo el campo mercantilista de las técnicas del bien-estar y las terapias de la felicidad como somníferos remedios.

¿Por qué tanta limitación perceptiva?
¿Por qué tanta soledad en un Universo tan vasto?
¿Por qué tanta ignorancia y tanto conflicto?
¿Es acaso el pasado solo memoria y recuerdos?
¿Es el futuro solo deseos y pretensiones?
¿Quiénes somos?
¿Qué teatro es este?

El alba de una nueva dimensión, de una nueva perspectiva, está surgiendo desde la posición cósmica de esta humanidad aquí y ahora. Aflora una nueva conciencia. Es el devenir de causas y condiciones. El gran río de la creación acomete un nuevo tramo, un cauce distinto, un fluir diferente, con nuevos “paisajes” en los que antiguas semillas ahora son árboles, flores y frutos y en los que antiguas rocas se han transformado en fértil tierra para nuevas semillas. También surgen nuevos “elementos” que pueden traer nuevas inquietudes, si antes no aclaramos el “yo”.

Incluso para muchos de aquellos seres humanos que ya atisban este nuevo amanecer, siguen existiendo deseos y expectativas que no les permiten fluir liberados este nuevo tramo del gran río de la VIDA. La rueda sigue girando. Los deseos y expectativas pueden ser más “espirituales”. El giro más armonioso. Pero al fin y al cabo expectativas limitantes.
Y también nuevas identificaciones  e identidades, pues aunque se vayan difuminando las del viejo mundo, se siguen llevando trajes.
¡Perfecto!
Pero no creemos nuevos Dioses, aunque sean de un mundo nuevo, de distinta naturaleza o de otras dimensiones. Cese el culto a toda personalidad. ¡Que nadie engañe a nadie convirtiéndose en Mesías o Avatar!
“Caminante, no hay camino, son tus huellas nada más”.
Todas las estructuras, sean de la dimensión que sean, son inconsistentes, impermanentes, carecen de esencia propia y acaban transformadas, disueltas y derribadas. Todas las dimensiones no son más que limitaciones perceptivas, incluso aquellas que sostienen a las identidades más sublimes.

Dejemos fluir este nuevo amanecer sin maniatarlo con nuestros apegos no iluminados, pues para ver con esta nueva luz es necesario aclarar el “yo”, el ego, la identidad.

Sin duda alguna, el deseo construye mundos y nuevos deseos construyen nuevos mundos. Pero hay un deseo que encadena a todos los mundos que construimos bajo los más sólidos  grilletes y es el deseo de ser, de continuar, de permanecer como algún “yo”, de una u otra forma. Todo vale para tal fin: nos vale el miedo, nos vale la fe, nos vale la esperanza, nos valen nuevas doctrinas, nos valen nuevas teorías, cosmológicas...nos valen lo que digan los profetas o los charlatanes. Todo nos vale.
Sin embargo nada permanece como “yo”, ni la ola ni el océano. Hasta la más grandiosa estructura cósmica, con independencia de su tamaño y naturaleza, esta en continua transformación, es impermanente y... en su impermanencia se haya ¡la inmortalidad!
Este deseo de ser es el último en abandonarse, el que causa mayor sufrimiento, el más sutil, hasta el punto de disfrazarse de “espiritualidad”...¡Yo soy!. ¡Soy el yo superior!, ¡Soy conciencia!, ¡Soy el Todo!, ¡Soy la Nada!...Soy, Soy, Soy.
¿Acaso este querer ser no es la forma espiritual del ego, un “yo” más?

La verdadera liberación es liberarse de uno mismo y entonces ocurre el “milagro”, el “salto cuántico”: ¡No hay un “yo” liberado!

Hay que iluminar todos los apegos, también el apego a la propia práctica. Y liberarse de todo tipo de consideraciones erróneas acerca de lo correcto y lo incorrecto, del bien y del mal, de la vida y la muerte, de los tres tiempos, etc.
Luego no hay que quedarse estancados en el nihilismo de la no-acción, la indiferencia y el vacío estéril.
No quedarse atrapado ni en el mundo de los fenómenos, ni en el mundo celestial de la no-forma.

Cuando en un momento, en un solo instante, se realiza este dominio, entonces el “yo” está en su sitio, tendrá cabida funcional y se puede fluir con ciclos y acontecimientos sin quedar atrapados en ellos. Ya no te atrapará ninguna emoción, idea o pensamiento, ni  el vacío ni ningún fenómeno, sea este “la crisis”, el “2012”, un anillo fotónico, cualquier visión o percepción, o el Universo infinito por desbordante que parezca.

Ahora bien si lo que se quiere es consuelo y “comer filete”, aunque sea permaneciendo dormido en un capullo protector, pues también perfecto, así podréis quedaros colgados de cualquier mundo o dimensión.

Pero entonces os pregunto una cosa:
¿Seréis capaces de calentaros con la luz de la luna?

GYOJI

domingo, 15 de julio de 2012




                                                                                                                                                                                                             MUNDOS

¡Cuantos Maestros, Gurús y “Terapeutas”. Cuantos Conferenciantes, Oradores y “Talleristas”.
Y cuantos Practicantes, Admiradores, Seguidores, Escuchadores y Cursillistas!
Transeúntes, todos de buena fe, condicionados en mayor o menor medida por las realidades que recreamos continuamente desde la inconsciencia más notoria hasta la consciencia mas despierta.

Pero es necesario vernos todos desde la perspectiva adecuada, para caer en la cuenta de la dificultad de traspasar tanto dogma, tanto logismo, tanta racionalidad, tantas prisiones, tanta manipulación y condicionamientos y tantas limitaciones; aún a riesgo de que la luz que entra produzca nuevas distorsiones y  confusión.
 
Cuando la presa empieza a rebosar, cuando se desmorona el dique, las aguas salen con fuerza, desbordan los cauces, arrastran barro e inundan terrenos... pero llevan la vida a una tierra reseca, muerta y yerma. La Creación está empeñada  en que la Vida recorra nuevos Mundos.
 
¡Que corra el aire con fuerza! Se están desmoronando las religiones fosilizadas y dogmatizadas. Las teologías no tienen más consistencia que las estructuras de las nubes que cruzan, veloces y cambiantes, los límpidos cielos de otoño. Los dogmas se derrumban.
 
Permitámonos  escuchar a todos los seres. Recordemos, de nuevo, el silencio del Cosmos. 

¡Grandioso momento! Muchos seres tienen esta consciencia.
¿Pero que momento no es grandioso si se le deja surgir en toda su pureza?

No nos dejemos encerrar de nuevo entre fronteras, sean de la índole que sean. Por fin podemos entender que la Teoría de la Relatividad siempre fue “relativa”.
Que el boson de Higgs, llamada la “partícula de Dios”-como si algo no lo fuera -, una manifestación más como cualquier otra de la Creación, no se convierta en otra explicación frontera que solo de a luz nuevos fósiles.
Que ninguna nueva estructura ni explicación vuelva a confundirnos haciéndonos creer que el espíritu amplio tiene límites y puede encerrarse en su “explicación”.

Pasó el tiempo del seguidismo, del forofismo, del admirador, del adorador...,etc. Conforman las fronteras de la conveniente irresponsabilidad.

Tampoco caigamos prisioneros de nuevos dogmas incuestionables, surjan de donde surjan, ni nos dejemos atrapar por renovados miedos.

Nada ni nadie tiene el poder de adueñarse del devenir, conceptualizando, intelectualizando y estructurando percepciones y sentimientos desde su “consciencia personal”.

El devenir es esa corriente de unidad que se escapa “entre los dedos” de todos los seres, desde la más pequeña partícula y la más sutil de las existencias, hasta las más estructuradas e inconmensurables criaturas cósmicas.
No es una cuestión de sabiduría o poder, lo que nos aventura a encerrarlo en una explicación, sino la seductora ilusión de autolimitar lo que carece de limites,  desde el más camuflado e inconsciente de los egos, y aunque sea con afán de ayuda solidificando fenómenos, percepciones y aconteceres e intentando una comprensión, sin iluminar su  propia insuficiencia, y al margen de esa corriente.

Sin embargo la Conciencia Cósmica, que nada en sí misma, continuamente modifica y difumina los limites de la consciencia “personal” de todas las criaturas,  que no son otra cosa que ella misma y que se va expandiendo al descubrir que forma parte de una “Sopa Cósmica” a la que en clave de humanidad sublimamos en su perfecta e insondable naturaleza, con otra palabra inabarcable, aunque manoseada desde todos los ámbitos..., no solo emocionales: “Amor”; cuyo recipiente no tiene fondo aunque para traerlo a estas dimensiones de la realidad material usemos las “ilusiones” del espacio y el tiempo como los ladrillos que conforman las estructuras en las que apoyamos la infinita “elasticidad” de la Creación, como su más palpable manifestación. 

Dejemos que este “descubrimiento” abra las puertas a una nueva consciencia personal. Que despierte a su poder creador de “realidades” y, que como reflejos de sí misma, pueda atisbar un arco-iris infinito de entidades y fenómenos de todas las “dimensiones”, pudiendo  llegar a tomar contacto consciente con  ellas, dando a su vez  forma a una pléyade infinita de “mundos”. 
 
Cuando este descubrimiento se realiza existencialmente; cuando uno se moja y se empapa bajo la lluvia en lugar de escuchar más y más explicaciones sobre la lluvia, o de oír llover  desde el resguardado rincón de su ventana, cuando uno se decide a salir de su concha y quedar a la intemperie; lejos de provocar un vacío nihilista o una parálisis insuperable, se ilumina una maravillosa simplicidad y perfección de lo cotidiano, en todos los fenómenos y en su propia vacuidad, irradiando un gozo de unidad o amor inexpresable.

Todos los fenómenos del Universo aparecen, entonces, como verdad eterna. Lo “mundano” y lo “sagrado” se revelan como lo mismo. Es el anhelo que en clave de humanidad se colma y tiende a certificarse.

Pero “conocer” y tener una determinada “comprensión” de esta profunda cuestión, de poco sirve si no se “realiza” ¡ahora!;Desde la médula de cada gesto y actitud de nuestra vida cotidiana, como la  práctica desnuda que cada uno es y por la que discurre la VIDA. Más allá de todo discurso y percepción nacida de la consciencia personal o de ajenas experiencias implantadas y asumidas basándose en explicaciones, pero que no dejan de ser vestimentas, por tenues, ligeras o sublimes que nos parezcan. 

Entonces todo proclama esa verdadera naturaleza: árboles y montañas; risas y océanos; partículas y emociones; universos y mariposas; sueños y seres.
Verdaderamente, en este “Todo” no hay dos partes.

Y salvar a todos los seres (que es el primer voto del Bodhisattva en la vía del Buda) es amarlos, reconocerlos, acoger su “postura”,  certificar su existencia sin querer ubicarlos en el lugar que más conviene a “nuestro propio mundo”.
Escuchar los sonidos de todos los mundos, disolver los limites de la consciencia personal y abrir la puerta de la “Gran Libertad” a todos los seres traspasando cualquier clase de apego, es despertar a la dimensión del Amor, algo infinito, inexplicable e incomprensible, salvo desde esa misma dimensión.


Todos los mundos existen, nosotros existimos y todos los seres existen en absoluta interdependencia, más allá de cualquier forma de percepción, más allá de este mundo descrito, aún con la mejor intención y la mayor de las habilidades, por el lenguaje y la naturaleza de nuestro pensamiento dualista. Y aún más allá de ese más allá.


Es por eso que la verdadera vía no tiene límites y se trasciende a sí misma. Pero en el mismo “sueño” de despertar, hay quién cree haber “obtenido” el despertar, está satisfecho y se apega a “su” comprensión.
Cada uno tiene la posibilidad de “realizar” la verdadera naturaleza de todo, pero aún comprendiendo y siendo la propia luz y el mismo despertar, no os apeguéis a esto, ya que el despertar no tiene limites...

No sigamos siendo presos de niveles o dimensiones, por elevados y maravillosas que nos puedan parecer, ni ubiquemos en ellos a nuestros otros y a todas las existencias como soporte de nuestras propias limitaciones, de nuestras propias y nuevas ilusiones y de cada uno de nuestros propios despertares.
La vía de la VIDA es también la vía universal de la Humanidad, ¡no nos pertenece!. Nosotros como Humanidad somos parte de la VIDA. Incorporémonos a ella en su fluir,  totalmente desnudos e incondicionalmente.

¡Hay dimensiones muy sutiles! Y ¡Hay apegos  muy sutiles! Si quedamos atrapados en ellos, el tenue aroma de una varita de incienso se puede hacer más denso que un núcleo de hierro.


Gyoji.


jueves, 7 de junio de 2012

El lugar de la nube preciosa

           
 
Algunos días, solo, sentado en Zazén en el lugar de la nube preciosa. Un pequeño Dojo en una pequeña ciudad, de un pequeño país, de un ser  que llamamos planeta Tierra, que gira alrededor del  Sol, una de entre los cientos de miles de millones de seres que llamamos estrellas, que forman parte de otro ser al que llamamos Vía Láctea y que forma parte de otro conjunto de galaxias  cuyo numero es infinitamente mayor que la suma de los granos de arena de todas las playas de la Tierra.
Lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño es el mismo lugar.
 

Navegando por un océano de sueños, emociones y sentimientos, apoyados en fugaces percepciones, nadando entre creencias y visiones, refugiados en ideas, conceptos y teorías continuamente barridas por el viento de la impermanencia, ¿Quiénes somos?

Zazén es entrar en contacto con la dimensión de la existencia  que está más allá de la suma de nuestros actos, de nuestras palabras, de nuestra personalidad,  de nuestra historia, de las vicisitudes del mundo social, de nuestros pensamientos; es decir de todo karma. Es entrar en contacto con aquello que no está condicionado y de lo que resultan todas las condiciones. Ninguna explicación lo alcanza. Ponerle palabras y conceptos es confundir y alejarse.
 

Zazén  no es una practica solitaria. Nada queda fuera. Es la vuelta de la consciencia personal a la conciencia cósmica. Esta practica-realizacion, intima, resuena con todo el universo. Ninguna gota de agua está sola.
 Pero las palabras son palabras.

Zazén es el mismo lugar de la nube preciosa. Es devolver la gota de agua al océano. Y esa soledad numérica, solo un juego mas del ego, una ilusión que se ilumina en el lugar de la nube preciosa.
 

Zazén es entrar, con todos los seres y existencias, en esa corriente de unidad y armonía que expresa el poder cósmico en una diversidad infinita,  que se manifiesta a cada momento y en cada cosa, más allá del ser-tiempo, iluminando y disolviendo los limites de ciclos, estructuras y conocimientos surgidos de una comprensión  conceptual  de “las cosas” y no de la profunda experiencia existencial.

Cuidar este lugar y alentar esta práctica intima del Universo en el lugar de la nube preciosa, es permitir que toda la “luz” del Universo, por infinita que sea pueda reflejarse en cada gota de agua.

Penetrad toda niebla y desenmascarar a Dioses y Budas.
Podéis veros en los infinitos espejos y finalizar toda búsqueda.
Por favor, encontrad  el lugar de la nube preciosa en todos los aspectos y formas de vuestras actividades, de vuestra existencia.
Gyoji.

lunes, 3 de enero de 2011

MIL VIAS

La vida siempre comienza ¡AHORA!.
Es un asombroso privilegio.
¡Pellízcate!
DESDE EL CORAZON

"Mi cabaña está en lo más profundo del bosque, cada año las malas hierbas crecen más recias.
Sin noticias de los asuntos del mundo. A veces el canto lejano de un leñador.
El sol brilla y remiendo mi ropa.Cuando sale la luna, leo poemas zen.
No tengo nada que deciros amigos mios, pero si quereis comprender, dejad de correr tras tantas cosas."
*
Ryokan*

HANNYA SHINGYO (ESENCIA DEL SUTRA DE LA GRAN SABIDURÍA)

KANJIZAI,El Bodhisattva de la verdadera libertad, gracias a la práctica profunda de la gran sabiduría, comprende que el cuerpo y los cinco skandas ( sensación, percepción, pensamiento, actividad y conciencia) son solo vacío-ku- y gracias a esta comprensión ayuda a todos los seres que sufren.

¡Oh Sariputra! Los fenómenos se vuelven ku,ku se vuelve fenómeno (la forma es el vacío, el vacío es la forma), los cinco skandas son igualmente fenómenos.
¡Oh Sariputra! Toda existencia tiene el carácter de ku, no hay ni nacimiento ni principio, ni pureza ni impureza, ni crecimiento ni declinación.

Por ello en ku no hay ni forma ni skanda, ni ojo, ni oreja, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo ni conciencia. No hay ni color, ni sonido, ni olor, ni gusto, ni tacto, ni objeto de pensamiento. No hay ni saber, ni ignorancia, ni ilusión, ni fin del sufrimiento. No hay ni conocimiento, ni provecho, ni no- provecho.

Para el bodhisattva, gracias a esta sabiduría que conduce al más allá, no existe ni miedo ni temor. Toda ilusión o apegos son alejados y puede comprender el fin último de la vida, el nirvana.

Todos los Budas del pasado, presente y futuro pueden alcanzar la comprensión de esta suprema sabiduría, gracias a este sutra incomparable y sin igual, auténtico, que suprime todo sufrimiento y permite encontrar la realidad del verdadero ku.

“Vayan, vayan, vayan juntos más allá del más allá a la orilla del satori”.

sábado, 11 de diciembre de 2010

MIL VIAS

Cada molécula practica la ley perfecta;
cada momento canta un verdadero sutra;
el pensamiento más rápido no tiene tiempo;
un simple cabello es suficiente para agitar el mar.
*
Shutaku.
DESDE EL CORAZON

Cuando un hombre común obtiene
conocimiento, se vuelve un sabio;
cuando un sabio se abre a la comprensión,
se vuelve un hombre común.
¡Cuidado con los sabios!

viernes, 10 de diciembre de 2010

El Sutra del Diamante
Esto es lo que he oído. Una mañana, cuando el Buddha estaba cerca de Shravasti, en el bosque de Jeta, en el estado de Anathapindika, Él y Su congregación de mil doscientos cincuenta monjes fueron a la ciudad para mendigar el desayuno; cuando regresaron y terminaron de comer guardaron las túnicas y los cuencos y se lavaron los pies. Entonces el Buddha tomó Su asiento y los demás se sentaron ante él.

De entre la asamblea se levantó el Venerable Subhuti. Se desnudó el hombro derecho, se arrodilló sobre su rodilla derecha, y juntando las palmas de las manos se inclinó ante el Buddha. "¡Señor! -dijo- ¡Tathagata! ¡Honorado-por-todo-el-mundo! ¡Qué maravilloso es que seamos protegidos e instruidos por Su misericordia! Señor, cuando hombres y mujeres anuncian su deseo de seguir el Camino del Bodhisattva, y nos preguntan cómo deberían proceder, ¿qué deberíamos decirles?"

"¡Bien Subhuti! -contestó el Buddha- cuando alguien dice, '¡Quiero seguir el Camino del Bodhisattva porque quiero salvar a todos los seres; sin importarme que sean criaturas que hayan sido formadas en un útero o incubadas en un huevo; que sus ciclos vitales sean tan observables como el de los gusanos, insectos o mariposas, o que aparezcan tan milagrosamente como las setas o los dioses; que sean capaces de pensamientos profundos, o de ningún tipo de pensamientos; hago el voto de conducir a cada uno de los seres al Nirvana; y hasta que no estén todos allí seguros, no recogeré mi recompensa y entraré en el Nirvana.!' entonces, Subbhuti, debes recordar como uno-que-ha-tomado-los-votos, que incluso si tal incontable número de seres fueran liberados, en realidad ningún ser habría sido liberado. Un Bodhisattva no se aferra a la ilusión de una individualidad separada, una entidad egótica o una identificación personal. En realidad no hay "yo" que libere, ni "ellos" que sean liberados.

"Además, Subhuti, un Bodhisattva debe estar liberado de todo deseo, ya sea de ver, oir, oler, tocar o gustar algo, o de conducir multitudes hacia la iluminación. Un Bodhisattva no alberga ambición. Su amor es infinito y no puede ser limitado por las ataduras personales o las ambiciones. Cuando el amor es infinito sus méritos son incalculables.
"Dime Subhuti, ¿puedes medir el cielo oriental?"
"No, Señor, no puedo."
"¿Puedes medir el espacio que se extiende hacia el sur, el oeste, el norte, o hacia arriba o abajo?"
"No, Señor, no puedo."
"Tampoco puedes medir los méritos de un Bodhisattva que ama, trabaja y da sin deseo o ambición. Los Bodhisattvas deberían prestar una atención particular a esta enseñanza."


"Subhuti, ¿qué piensas? ¿Es posible describir al Tathagata? ¿Puede ser reconocido mediante características materiales?"

"No, Señor, no es posible someter al Tathagata a diferenciaciones o comparaciones."

Entonces dijo el Señor, "Subhuti, en el fraude del Samsara todas las cosas son distintamente consideradas o atribuidas, pero en la verdad del Nirvana ninguna diferenciación es posible. No se puede describir al Tathagata.

"Aquel que comprende que todas las cualidades no son de hecho cualidades determinadas, percibe al Tathagata."
Subhuti le preguntó al Buddha, "Honorado-por-todo-el-mundo, ¿habrá siempre hombres que comprendan esta enseñanza?"

El Señor respondió, "Subhuti, ¡nunca lo dudes! Siempre habrá Bodhisattvas virtuosos y sabios; y en los eones que vienen, estos Bodhisattvas echarán su raices de mérito bajo muchos árboles Bodhi. Recibirán esta enseñanza y responderán con fe serena, siempre habrá Buddhas que los inspiren. El Tathagata los verá y reconocerá con Su ojo-Búdico, ya que en estos Bodhisattvas no habrá obstrucciones, ni percepción de un yo individual, ni percepción de un ser separado, ni percepción de un alma, ni percepción de una persona. Y estos Bodhisattvas no considerarán las cosas como si fueran contenedores de cualidades intrínsecas, ni como si estuvieran desprovistas de cualidades intrínsecas. Tampoco discriminarán entre bien y mal. La discriminación entre conducta virtuosa y no virtuosa debe utilizarse al igual que una balsa. Una vez que lleva a uno-que-cruza-la-corriente hasta la otra orilla se abandona.

"Dime Subhuti, ¿ha logrado el Tathagata la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones? De ser así, ¿hay algo sobre ella que el Tathagata pueda enseñar?
Subhuti respondió, "Tal como entiendo la enseñanza, la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones no puede ser alcanzada ni atrapada, como tampoco puede ser enseñada. ¿Por qué? Porque el Tathagata ha dicho que la Verdad no es una cosa que pueda ser diferenciada o contenida, y por lo tanto, la Verdad no puede ser atrapada ni expresada. La Verdad ni es ni no es.

Entonces el Señor preguntó, "Si alguien llenara tres mil galaxias con los siete tesoros -oro, plata, lapislázuli, cristal, perlas rojas y cornalina- y lo diera todo como regalos de caridad, ¿obtendría mucho mérito?"
Subhuti respondió, "Señor, en efecto adquirirá gran mértio, aunque en verdad, no tiene una existencia separada a la que el mérito pueda acumularse."

Entonces dijo el Buddha, "Suponte que alguien haya comprendido solamente cuatro líneas de nuestro Discurso, pero a pesar de eso se ve movido a explicárselas a otro; entonces, Subhuti, su mérito será mayor que el de aquel que pratica la caridad. ¿Por qué? ¡Porque este Discurso puede producir Buddhas! ¡Este Discurso revela la Iluminación Perfecta que Transciende las Comparaciones!"


"Dime, Subhuti, ¿un discípulo que comienza a cruzar la Corriente se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-entra-en-la-Corriente'?"
"No, Señor. Un verdadero uno-que-entra-en-la-Corriente no pensará en sí mismo como una entidad egótica separada que pueda ser digna de algo. Solo se puede decir que verdaderamente ha entrado en la Corriente aquel discípulo que no diferencia entre él mismo y los demás, que no toma en consideración nombre, forma, sonido, olor, gusto, tacto, o cualquier otra cualidad."
"¿Un adepto que está sujeto a tan solo un renacimiento más se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez'?"

"No, Señor. 'Uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez' es tan solo un nombre. No hay dejar de existir, tampoco comenzar a ser. Solo se puede llamar adepto a alguien que haya comprendido esto."
"¿Un Venerable que no volverá a renacer como mortal se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-no-va-a-volver.'?"
"No, Honorado-por-todo-el-mundo. 'Uno-que-no-va-a-volver' es tan solo un nombre. No hay retorno ni no retorno."

"Dime Subhuti, ¿se dirá un Buddha a sí mismo, 'he alcanzado la Iluminación Perfecta.'?"
"No, Señor. No hay una Iluminación Perfecta que alcanzar. Señor, si un Buddha Perfectamente Iluminado se dijera, 'así soy yo', estaría admitiendo una identidad individual, un yo y una personalidad independientes, y en tal caso no sería un Buddha Perfectamente Iluminado."

"¡Oh, Honorado-por-todo-el-mundo! Ha declarado que yo, Subhuti, sobresalgo entre Sus hombres santos en el conocimiento de la bienaventuranza del samadhi, en estar prefectamente contento en soledad, y en estar libre de pasiones. Pero no me digo, "así soy yo", porque si alguna vez pensara en mí mismo de tal manera, no sería verdad que he escapado de la ilusión del ego. Sé que en realidad no existe Subhuti y que por lo tanto Subhuti no mora en ninguna parte, que ni conoce ni ignora la bienaventuranza, que ni es libre ni es esclavo de las pasiones."

Dijo el Buddha, "Subhuti, ¿qué piensas? En el pasado, cuando el Thatagata estuvo con Dipankara, el Completmente Iluminado, ¿aprendí alguna doctrina de él?" "No, Señor. No existe una doctrina que pueda ser aprendida."
"Subhuti, date cuenta también de que si un Bodhisattva dijera, "crearé un paraiso", estaría hablando falsamente. ¿Y por qué? Porque un paraiso no puede ser creado ni no creado.
"Date cuenta entonces, Subhuti, que todos los Bodhisattvas, grandes o menores, experimentarán la mente pura que sigue a la extinción del ego. Una mente como esta no discrimina haciendo juicios sobre sonido, sabor, tacto, olor, o cualquier otra cualidad. Un Bodhisattva debería desarrollar una mente que no forme ataduras ni aversiones hacia nada.


"Suponte que un hombre estuviera dotado de un cuerpo grande, tan grande como el de Sumeru, rey de las montañas. ¿Sería grande su cuerpo?"

"Sí, Señor. Sería grande, pero 'cuerpo' es tan solo un nombre. En realidad, él ni existiría ni no existiría."

"Subhuti, si hubiese tantos ríos Ganges como granos de arena hay en el lecho del Ganges, ¿serían muchos los granos de arena de todos ellos?"
"Sí, muchos, Honorado-por-todo-el-mundo. ¡Sería imposible contar todos los ríos Ganges, y mucho más sus granos de arena!"

"Subhuti, te diré una gran verdad. Si alguien llenara tres mil galaxias con los siete tesoros por cada grano de arena de todos esos ríos Ganges, y las diera como caridad, ¿obtendría un gran mérito?"

"Realmente grande, Señor."
Entonces el Buddha declaró, "Subhuti, si alguien estudia nuestro Discurso y comprende solamente cuatro líneas, pero se las explica a otro, el mérito conquistado será mucho más grande."
"Además, Subhuti, en cualquier lugar que sean pronunciadas estas cuatro líneas, ese lugar debería ser venerado como un Santuario del Buddha. ¡Y la veneración debería ser mayor cuanto mayor fuera el número de líneas explicadas!
"Alguien que comprenda y explique este Discurso en su totalidad alcanza la más alta y más maravillosa de todas las verdades. Y dondequiera que la explicación sea dada, allí, en ese lugar, deberías conducirte como si estuvieras en presencia del Buddha. En ese lugar deberías hacer reverencia y ofrecer flores e incienso."

Entonces Subhuti prenguntó, "Honorado-por-todo-el-mundo, ¿cómo se debería llamar este Discurso?"
El Buddha respondió, "Este discurso deberá ser conocido como El Vajracchedika Prajna Paramita - El Diamante Cortador de Sabiduría Trascendental - porque la Enseñanza es fuerte y afilada como un diamante que corta a través de los malos enjuiciamientos y la ilusión."

En ese momento el impacto del Dharma provocó lágrimas en Subhuti. Entonces, mientras se limpiaba la cara, dijo, "¡Señor, qué precioso es que vos pronunciéis este profundo Discurso! Hace tiempo que se abrió mi ojo de la sabiduría por primera vez; pero desde entonces hasta ahora nunca había escuchado un explicación tan maravillosa sobre la naturaleza de la Realidad Fundamental.

"Señor, sé que en años venideros habrá muchos hombres y mujeres que, aprendiendo de nuestro Discurso, lo recibirán con fe y entendimiento. Serán liberados de la idea de una identidad egótica, liberados de la idea de un alma personal, liberados de la idea de un ser individual o una existencia separada. ¡Qué memorable logró será esta libertad!"

"Subhuti, aunque en este mundo ha habido millones y millones de Buddhas, y todos merecedores de gran mérito, el mérito más grande de todos le corresponderá al hombre o mujer que, al final de nuestra Época Búdica, en el último periodo de quinientos años, reciba este discurso, lo considere, ponga su fe en él, y entonces se lo explique a otro, salvando así nuestra Buena Doctrina del colapso final."

"Señor, ¿cómo deberíamos entonces instruir a aquellos que desean tomar los votos de Bodhisattva?" "Decidles que si desean alcanzar la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones deben ser resueltos en sus actitudes. Deben estar decididos a liberar a cada uno de los seres vivos, aunque en realidad comprendan que no hay seres individuales o separados.

"Subhuti, para ser llamado verdaderamente Bodhisattva, un Bodhisattva debe estar completamente desprovisto de cualquier concepción de un sí mismo.


"Dime, Subhuti. ¿Posee el Tathagata el ojo humano?
"Sí, Señor, lo tiene."
"¿Posee el Tathagata el ojo divino?"
"Sí, Señor, lo tiene."
"¿Posee el Tathagata el ojo espiritual?"
"Sí, Honorado-por-todo-el-mundo."
"¿Y posee el ojo de la sabiduría trascendetal?
"Sí, Señor."
"¿Y posee el Tathagata el ojo-Búdico de la omnisciencia?"
"Sí, Señor, lo tiene."

"Subhuti, aunque hay incontables Tierras Búdicas, e incontables seres de formaciones mentales muy diferentes en esas Tierras Búdicas, el Tathagata los comprende a todos con su Mente que Todo lo Abarca. Pero en cuanto a sus formaciones mentales, simplemente se las llama "mentales". Tales formaciones mentes no tienen existencia real. Subhuti, es imposible retener estados mentales pasados, imposible mantener estados mentales presentes, e imposible aprehender estados mentales futuros, ya que en ninguna de sus actividades tiene la mente substancia o existencia."

"Y por último, Subhuti, date cuenta de nuevo de que si un hombre da todo lo que tiene -tesoro suficiente para llenar innumerables mundos- y otro hombre o mujer despierta al pensamiento puro de la Iluminación y toma solamente cuatro líneas de este Discurso, las recita, las considera, las comprende, y entonces, para el beneficio de los demás, da a conocer estas líneas y las explica, su mérito será el mayor de todos.

"Ahora, ¿cuáles deberían ser las formas de un Bodhisattva cuando explica estas líneas? Debería estar desprendido de las cosas fraudulentas del Samsara y debería morar en la verdad eterna de la Realidad. Debería saber que el ego es un fantasma y que tal engaño no tiene que seguir existiendo.
"

Y así debería mirar el mundo temporal del ego-
"Como una estrella que cae, o Venus eclipsada por el alba,
Una burbuja en una corriente, un sueño,
La llama de una vela que chisporrotea y se va."

Cuando el Buddha hubo terminado, el Venerable Subhuti y el resto de asamblea se llenó de gozo con Su enseñanza; y llevándola sinceramente en el corazón, emprendieron sus caminos.

*(versión abreviada)